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La ciudad de las plazas soñadas

Una plaza es más que una plaza. Es un espacio público, sí; es un lugar para el encuentro, sí; es un sitio para que respire la ciudad, sin duda lo es, pero también es un homenaje, un reconocimiento hacia personas que comprometieron parte de su vida con la sociedad. Es cuando a la ciudad, cuidadosa, le gusta recordarlo. Por eso le ponemos nombre a la plaza.

Cuando llamamos a Valencia la Ciudad de las plazas, precioso nombre, siempre he entendido que lo hacemos porque es una ciudad generosa con sus espacios y con sus gentes. No solo hablamos de esta plaza o aquella, conocidas, poderosas. Hablamos también de las plazas humildes, cotidianas, esas que nombran a nuestra gente y que encontramos aquí y allá, en nuestros barrios.

Hugo Zárate fue uno de esos personajes que nos dio mucho, a la ciudad y a la ciudadanía. Defendió los derechos de todos y todas utilizando la palabra y el ejemplo. Por eso pedimos ese homenaje para él en 2005. Todo fue lento, y después de mucho reivindicarlo, en el año 2013 el ayuntamiento le otorgó una plaza en su barrio de siempre, la Malvarrosa. Ese día brindamos y bailamos. Hugo y su ciudad se abrazaban. La memoria y el compromiso se abrían paso en nuestra historia urbana.

Pero las promesas y los sueños no siempre coinciden. Han pasado ocho años más y la plaza no ha llegado, la promesa se diluye y el barrio sospecha. ¿Por qué tanto olvido? ¿Por qué el futuro no es presente?

Hugo no esperó cuando tuvo que dar un paso al frente para comprometerse con su barrio y con su gente. Hugo no esperó cuando entendió que la ciudad es cosa de toda la ciudadanía y solo de la mano podremos mejorarla. La ciudad se hubiera resentido si Hugo se hubiera retrasado 15 años en decidirse, en juntarse con el vecindario, en levantar la voz y abrir las manos. ¿Por qué ahora hacerle esperar?

Aquella canción nos decía, No pares de soñar, y eso hacemos nosotros. Pero ahora añadimos algo más allá, no paremos de soñar, pero tampoco paremos de reivindicar, no paremos. Ni tampoco de exigir que se cumplan las promesas. No paremos de recordar esa deuda en forma de plaza que sigue pendiente. No paremos de gritar que esta es la ciudad de las plazas soñadas.

Mientras, Hugo espera.

Rafa Rivera

  1. Pedro Macías Says:

    Una de las personas más grandes que tuvimos en nuestra Valencia. Gracias y un gran beso hermano. Siempre te he hechado de menos

  2. Antonio Gracia Molero Says:

    Tu fuerza interior, tu tenacidad y tu generosidad, fueron un modelo para mi. Que pena que te fueras tan pronto.

  3. Lola Vicente Palanca Says:

    Asi era Hugo tenaz, constante, luchador incansable cuando de justicia se trataba. Todavía quienes pueden hacerlo no le han rendido homenaje con una plaza digna como bien se merece, pero dentro de cuantas personas le conocimos ha dejado un ancho espacio de paz, amistad y energía. ¡Nunca olvidaré los diálogos contigo!

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